Quiero irme pa'l coño
Hablemos un poco de lenguaje.Aunque esta página web sufra de repentinas caídas, no creo que pueda mudarla a Blogger, Blogsome o Blogia... no sé, todavía no me cuadra irme de un servidor a otro. Más que una cuestión de orgullo, tiene que ver con la promiscuidad. Este blog, con su concepto de Periodismo de paz, nació hace un año y medio apedillado con Bitácoras. Es decir, además de un weblog para que ustedes se lleven un poco de discurso del medio en medio del conflicto político y mediático venezolano, la idea era hacer una bitácora de mis desvaríos, de mis naufragios en esta carrera contrarreloj.
Ponerle otro apellido la haría perder su castidad y la convertiría en otro balcón para pegar gritos y que los vecinos escuchen y se emparranden.
Si esta página se va, sería para un punto com. Así que agradezco la ayuda, asesoría, recomendaciones y ofertas de ustedes o sus panas. Puedo cederle la mitad de mi salario para montar una página como dios manda, como uno la piensa. Mientras tanto me quedo por aquí. En la barra de al lado tienen mi e-mail.
Ahora lenguaje. Disertemos sobre lengua y percepción de país
Partamos de una premisa que no necesariamente es cierta pero que me la he topado en crónicas del siglo XIX venezolano, en los humoristas de la dictadura de Gómez, y en los escritores de la democracia cuarta y quinta republicana:
Este país está jodido para el coño
En primer lugar. Disculpen los lectores no venezolanos, espero que entiendan el sentido de la frase.
La sensación de jodido, atañe a cómo la persona percibe las circunstancias. A una validación desde el individuo, del orden de cosas que lo circundan.
Como en inglés funciona el verbo to be, uno puede sentir que el país se jodió o está jodido. No profundizaremos en sus diferencias Aquí las cosas pueden ser y estar y parecer. Somos nuestros propios filósofos de la actualidad.
Luego, si usted dice "esto está jodido para el coño", seguro usted es un individuo falso, engolado, con una personalidad impostada que se cree por encima de los demás. De hecho, usted no diría esa frase. Es tan absurdo como decir: "Faltan 10 minutos para las 6 de la tarde".
No y mil veces no.
Debe decir "faltan diej pa'las sei". Eso es hablar como se habla.
Bajo esa misma regla tácita, debe pronunciarse de una manera comprimida: "se jodió pa'l coño". Debe usarse el atajo linguístico. Acortar palabras para ser contundente. Hablar como habla la calle.
Acaba de pasar por aquí un jefe de redacción y dijo: "Coño, tengo una vaina del carajo". Frase que incluye los comodines semánticos que usamos en este país.
Y así como los comodines, tenemos aliños.
La frase del día puede llegar a convertirse en un: "la vaina se jodió pa'l coño". Y créame, todos lo van a entender. No tema expresarse.
Por otra parte, en el oriente del país, esa compresión que convierte el para el, en un pa'l, allá pasa a ser pa'r. Se cambia la ele por la erre, y suena igual de simpático.
De esa forma, si usted dice:
-Jodido para el coño: Seguro usted es de Primero Justicia o Súmate, y está en una reunión privada, porque jamás en público dirá eso. Asco fó. Y lo dice para hacer creer que usted es gente.
-Jodío pa'l coño: usted es un venezolano en busca de identidad política, o al menos un poquito de certeza.
-Jodío pa'r coño: usted está claro, está con el Conde der Guácharo y se goza la vaina una bola. Mientras más jodío más se ríe. Vote piedra
Pero si usted se niega a decir algunas de esas cosas, seguro es un chavista de esos que dicen que todo está bien y que aquí no ha pasado nada. Seguro tiene sentido del humor. No lo niego. Pero le falta humirdá política, o al menos un poquito de gracia para decir que todo empeora satisfactoriamente.





