Campañas empatucadas
Si esperábamos que Manuel Rosales legara su capital de votantes a algún otro candidato opositor, nos pelamos. El gobernador del estado Zulia se lanzó con todo y eslogan a la campaña presidencial.
Espera llevarse los laureles de las elecciones primarias, si llegaran a realizarse, para luego batirse a duelo desde agosto hasta diciembre con dos personajes: el propio Hugo Chávez, en su papel de presidente-candidato; y Teodoro Petkoff, el candidato opositor que puede llevarle ventaja en cuanto a verbo político, pero no en numeritos de opinión pública.
Observación hecha al aire. Rosales y Petkoff son candidatos cuya propuesta busca aglutinar al mismo tipo de electores. Sin embargo no se prevé una polarización dentro de la oposición, de por sí dispersa en los discursos de las condiciones electorales, el contendor para Chávez, el déjame quieto y el estoy cansado de política.
Observación 2. Es una absoluta ladilla que las ofertas de campaña de ambos hagan igual énfasis en el reparto directo de la renta petrolera entre los ciudadanos,y el discurso del miedo ante la violencia, la injusticia y la impunidad. Es como que se plagiaran mutuamente y ofrecieran el mismo combo en empaque regañón o huevofrío. Decida usted.
No se sabe a dónde llegó el pacto de caballeros, pero el otrora triunvirato Borges, Rosales, Petkoff luce deshilachado, con sonrisas de cirugía estética o, atendiendo a las teorías conspirativas, resultará un negociado interno que pronto se develará.
El hecho es que con un candidato cuya canción de campaña sea un reggaeton con cumbia es una buena noticia para la chaborroteca. No para el país.
(Si quieren saber de buenas campañas vean el Mister Papito Bloguero, preparado por Waricha, Khabiria y el resto de bellezas de Veneblogs)





