Retrato de una clase a medias
Por algo el debate sobre la clase media está en la sección lenguaje de este mocho e' blog, siguiendo el lenguaje de mi pueblo. Los dos últimos post y este, que planea ser un cierre sin conclusiones, para seguir la discusión luego.
El mocho e' blog se me pinta como método de aprendizaje alternativo después de leerlos sin ánimos de alevosía ni dedos en llagas. Escuchar y agradecer.
Para tantear además en foros donde prima la condición política, conseguí también respuestas interesantes en Aporrea.org:
--> ¿Genera desigualdades la existencia de una "clase media"?
--> ¿Es la igualdad la posibilidad de tener las mismas cosas que los demás o de tener los mismos derechos ante la ley? ¿Qué piensa el pueblo respecto a eso?
De igual forma repicaron en NoticieroDigital.com:
--> "Creo que cada día somos mas pelabolas en esta Venezuela de nuevos oligarcas y resentidos, donde nada mas hay oportunidad para ellos...."
--> "Creo haber pertenecido en el pasado a eso que llaman "clase media "...
Lo que pensé que sería fácil, vuelve a enredar el asunto. El concepto de clase media según su ingreso económico no puede ser fijado dentro de bandas exactas; tampoco según su preparación académica ni su capacidad de consumo ni su acceso a bienes y servicios (¿Cuánto clase media se anda bañando con tobito un día o cuánto anda escogiendo el color del mármol de la cocina?)... no está fácil. Y no por eso cometeremos la burrada de decir que la clase media no existe.
Aunque hay algo. Pareciera que de la existencia y reafirmación de la clase media dependiera el equilibrio tenso de la injusticia en el reparto de riquezas entre el polo más alto y más bajo de la sociedad. Por eso, en lo que ese terreno difuso, gris y medio niniístico de la clase media flaquea, pierde sus privilegios en la participación política, si es que alguna vez los usó.
La situación es clara con aquello de que más y más poder económico está cada vez en menos manos. Y que la pobreza ha aumentado en términos cuantitativos y cualitativos. De hecho, el fenómeno de los "nuevos pobres" es más grande pero menos notorio que el de los "nuevos ricos"... así que alertas. Cuando se fragmenta lo que de por sí no estaba firme, la dispersión genera confusión, y no es un lujo que nos podamos dar si queremos comprender lo que pasa de este lado de Maiquetía.
Quizá tengamos una clase media engolosinada y otra deprimida. Quizá una esperanzada y otra a la espera. A una se le quiere aglutinar bajo la retórica del miedo y a otra se le habla de la reivindicación de los que no tienen sus privilegios. El hecho es que la clase media quiere que la dejen en paz. Y no sé si sea sana esa "paz" anestesiante que la haría ajena de cualquier cambio social que ocurra en este país.
Sería cruel despertar un día y comprender que por no ser partícipe, observadora o analista de los acontecimientos, su tiempo haya pasado y ya resultara inútil.
Sea cual sea el destino de este país esquizofrénico.
En 1997 Roberto Hernández Montoya publicó:
- Elogio de la Clase Media
- Vituperio de la Clase Media
Contó el genial Oscar Wilde que Dorian Gray quiso permanecer sin cambios. Justo ese fue su castigo.





