Los niños huelepega
Del poeta y periodista Jesús Rosas Marcano, en su columna Trasunto de las cosas, año 1998.
¡Qué título chimbo!, dirán los lectores. Acontece que en un taller de expresión con niños de cuarto grado en una escuela de La Vega, sobre el protagonismo de los más jóvenes, ninguno le paró bola a los problemas de la infancia; porque de eso se ocupa la gente grande. Sin embargo, una niña de diez años, Gabriela Díaz, se ocupó de los grandes y produjo este relato.
"Era una familia que le gustaba pelear, la del número 8. El papá era viejito y le faltaba poco para morir. Llegó del trabajo y la esposa ni el hijo de ella estaban en la casa. Y se acostó y nada que llegan la esposa ni el hijo de ella. De pronto le dio un ataque cardíaco en el corazón, y la esposa no llegaba, porque habían peleado ella y él. Al verse solo se sintió muy mal y se murió. Y la casa quedó abandonada con el papá solo en el cuarto, muerto. Dos días después llegaron los bomberos".





