Qué hacer con el cesta-ticket petrolero
Un candidato prometió repartir una tajada del presupuesto petrolero del país a cada uno de sus ciudadanos.Prometió que el Estado te abrirá una cuenta bancaria y allí te depositarán algo "de lo que es tuyo y te mereces" por el simple hecho de vivir en este país y caminar sobre excremento del diablo.
La idea no es nueva, pero apunta al anhelo de manuntención propio de quienes creen vivir en un país desbordante de riqueza.
Pero hay alternativas:
Plan Cirujano Adentro:
La gente quiere dinero para satisfacer sus necesidades de consumo. Estas necesidades están signadas por la cultura. Y como las exigencias culturales a veces tienden a ser violentas, ocurren grandes decepciones. Véase aquella premisa de: "la mujer venezolana es la más bella del mundo". Que en primer lugar es injusta con el resto de las mujeres del mundo y, luego, no se sostiene en ningún asidero lógico.
Sin embargo, como nobleza obliga y la cultura empuja, presenciamos esta migración casi forzosa del género femenino a las salas de cirugía del país (y el exterior) para levantarse o aumentarse ciertas cosas que luego se considera "autoestima".
Por lo tanto, es derecho de cada mujer venezolana, si así decide ejercerlo, recibir su cuota petrolera en derivados del mismo, léase silicona, para colocársela donde le venga en gana.
Es obligación del Estado venezolano, en aras de mantener un mito estético, garantizar el cumplimiento del círculo vicioso.
Por lo tanto deben ser importados contingentes de cirujanos de cualquier país que otorgue profesionales, en una suerte de maquila transnacional, para fortalecer la misión Cirujano Adentro. Porque "ante todo coqueticas", chicas. Exijan cuchillo donde lo consideren, relleno donde requieran y todo lo que por derecho legítimo les pertenece. El acceso debe estar garantizado para todas.
por eso convocamos a una concentración masiva en las Tetas de María Guevara, símbolo nacional del movimiento por la reivindicación del cuerpo. Estandarte levantado junto a la estatua de María Lionza, muestra erguida, generosa y rotunda del "querer ser" en la fisonomía de las venezolanas. Un género que a pesar de declararse (y lo corroboro) inteligente, echado pa'lante, decisivo y gerencial, posee algunas militantes que condicionan su felicidad a las miradas regaladas por la especie masculina y a la envidia producida en las amigas.
Arriba el petróleo endógeno. Por eso somos una tierra de gracia.






Periodismo de Paz ECS-UCV — 2006-05-07 13:12:16