Que no tiemble
La gran mujer del día ingresó hace dos horas al quirófano.
Se despidió de todos con mucha tranquilidad, y tuvo el gesto de buscarme la mirada y decirme: "Nos vemos ahora"... y además reírse. No sé qué día le enseñé a hacer eso, de hecho ya no sé si me lo acaba de volver a enseñar.
Saldrá después de medio día y luego la recuperación indicará los ritmos de reposo, terapia y salida.
Muchísimas gracias por las llamadas, comentarios y demás. Cargo también secuestrado el teléfono de mi madre, cuya tranquilidad vale ahora su peso en oro (quienes la conocen detrás del mostrador, sabrán a lo que me refiero... y disculpen el guiño interno).
Respondiendo un poquito a todos, y para agradecerles de paso, saco este tema-aclaración-condición-clave: mamá se llama Esperanza.
Y créanlo, que la nathy y yo hayamos salido de un vientre con ese nombre nos resignifica la vida.
Esperemos que no tiemble o se caiga el cielo en Caracas. Sería lo único que intervendría en lo certero del bisturí una mañana como la de hoy,
de renacimientos.





