Humor es tejer fino
Después de lo sucedido con Laureano Márquez no dejé de masticar las referencias sobre el asunto. Aunque esté largo y sea como para 100 cuartillas, o más.·En la década del 60, los hermanos Aquiles y Aníbal Nazoa, con otra cofradía de humoristas venezolanos, crearon un periodiquito llamado El Fóforo: porque en cualquier momento se lo raspan. y se lo rasparon rapidito.
·Leo y Jop Pim se divirtieron riéndose del país en temporadas intermitentes dentro y fuera de las cárceles a principios del siglo pasado.
·El mismo Aquiles Nazoa fue entrevistado poco tiempo antes de su muerte (se cumplirán ya 30 años, poeta) y al preguntarle sobre el estado del humorismo actual (el de entonces, década del 70), respondió que la situación era pésima, que se estaba haciendo un humor de poca calidad porque él, hacía tiempo, no sabía de un humorista perseguido.
·La Codorniz, lóngeva revista española que se mantuvo en circulación durante casi toda la dictadura franquista, utilizó como lema: "La revista más audaz para el lector más inteligente". Con contenidos tan audaces que superaban a los censores, llegó una vez a advertir desde su editorial:
Almohadín es a almohadón,
lo que cojín es a X,
nos importan tres X
que nos cierren la edición
·Miguel Gila recrea unos monólogos al teléfono espectaculares en los que se ríe de la guerra. Surrealistas: "Aló, ¿se encuentra el enemigo? es para ver si nos devuelve las balas que les lanzamos ayer, es que se nos acabaron... vale... no, a las 4 vemos el fútbol, mejor a las 6... venga"
·Luis Britto García publica su libro Rajatabla y algunos cuentos como "Fotografía", en revelada referencia a la Generación del 28, son prohibidos y su autor, a pesar de la ya cincuentena de libros, no figuró durante mucho tiempo en los programas de estudio de narrativa venezolana para secundaria.
·Roberto Hernández Montoya publica su Libro del mal humor en 1981, y hoy podemos leer esta fabulosa teoría venezolana del humor en su propia página web. Contrateoría del poder.
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·Laureano hoy publica su artículo y, pese a todas las expectativas, no nombra directamente su episodio con la LOPNA. Tan solo le dedica su texto al caricaturista Pedro Leon Zapata, quien fuera nuevamente referido en el programa dominical del presidente, y de paso ofrece una breve puesta pública del papel asumido como humorista. Una especie de ars poética del trabajo que asumió como suyo. Humor con amor se paga, y si Laureano y Zapata están legitimados como los mejores humoristas identificados con la oposición política, genial es que concuerden en la admiración y el respeto, por eso el texto de Laureano hoy fue para ambos:
"El humor se ocupa —entre otras cosas, pero muy especialmente— de los asuntos públicos, es decir, de los temas que afectan a los ciudadanos.
Como consecuencia del planteamiento anterior, suele ser muy frecuente que los humoristas disientan o mantengan opiniones diferentes a las que detentan quienes ejercen el poder político".
El ejercicio del humor también permitiría hacerlo desde el poder, pues el papel aguanta todo y el clima no está para apasionamientos. En el fondo dejemos que los argumentos de lado y lado vengan, pues al final, son palabras y no balas. Aunque no esté completamente de acuerdo con el uso de niños y niñas, hay límites y sutilezas que costará fijar.
(El diálogo fragmentado seguirá: podemos ser más que espectadores)
Recuerda ese hermoso ejercicio del alma que indica: pensando en ti pienso en nosotros, en lo que pueda darte estará mi intención de encontrarnos, hablando de lo que te pasa identifico mis propias sensaciones, pues soy (y eres) en la medida que podemos ser.





