no post - no blogs
Es una impresión general, tal vez ganas de no hacer nada, pero he visto cómo han proliferado los no-artículos en la blogosfera. En distintas páginas personales me he topado con frases que encajan en estas fórmulas:
"He visto que NADIE ha escrito sobre ENE cosa".
"Impresiona cómo nadie se preocupa por aquí por EQUIS tema"
"El país se va por un lado y veo que escribimos sobre otra cosa"
"Parece que a nadie le preocupara lo que está pasando".
Es decir, gente que hace artículos sobre cómo los demás no hacen artículos. Más confusa es mi lectura: la del extraño que se extraña por los no-articulistas que claman a los cuatro vientos, o desde su trincherita particular, cómo el flujo de la información personal no ha puesto la lupa en la temática X o Y.
¿No es como extraño exigir una masa crítica? ¿Suena más a necesidad de leernos en los otros, de unir pesares o irnos a la misma acera a tomarnos unas cervecitas mientras se habla paja de ese tema equis?
En el fondo me encanta, porque pone al desnudo las intenciones de diálogo que cruzan transversalmente el fenómeno de los blogs... y porque además habla de individuos capaces de salirse de sí mismos para pedir que más y más gente piense sobre lo último que ha ocurrido. Tal vez se consiga que el otro recuerde una historia sobre el caso, que el pana de la página verde hable de cómo ESO afecta a tal OTRO, que la chica comentarista de siempre no se olvide de decirnos lo que nos faltó y que claro, el lector silencioso se lleve a casa una duda nueva para hoy.
Así, en el fondo los no-artículos me parecen una belleza. Una oda al vacío, una oleada de estremecimiento ante la incertidumbre de no saber lo que otros piensan, o si realmente viven como uno... leen lo que uno.
Ojalá más y más ojos se posen sobre las sombras de lo no descubierto, quizás allí se encuentre lo que hace tiempo perdimos y es el motor mismo que nos hace naufragar día a día en estas páginas personales. En estas bitácoras de vida.





