Teoría de los Públicos dispersos
Públicos, usuarios, ciudadanos: parecen ser término alejados de lo que por ahora seguimos siendo: un poco'e gente. Por eso hablar de organización en ciertos espacios parece un atentado. El virus de la dispersión, confundido entre tantos valores conflictivos, parece estar mutado en una sensación de bienestar dentro del organismo social. Mientras más individual sea el sujeto, mientras más delimitado esté, mayor es su grado de seguridad. Reduce la incertidumbre pues reduce sus relaciones con el entorno, con los otros.
Agrava la situación el hecho de acceder más facilmente a esa dispersión. Mientras el problema sea de otro y no toque mi mundo, ése es es su peo. Algo habrá hecho para estar así. ¿Quién lo manda? ¿y qué quieren que haga yo?... cualquier tontería se escucha de hombres y mujeres incapaces.
De allí que se dificulte el uso de la palabra organización. Y cuando se usa se le desvía a otras prácticas no ciudadanas.
El silencio y la dispersión del mundo también es una forma de violencia, pues representa el desconocimiento o el olvido de la realidad. Paso a explicarme (me centraré en la clase media):
-Según gaceta oficial, el pasaje de autobús a la ciudad equis es de 2500 bolívares. El chofer cobra 2700. Si quiere reclamar llame a la línea, alli siemprenunca lo atenderán. La gente paga y si un subversivo se le ocurre preguntar nadie lo acompaña. Si no puede comprarse un vehículo propio para encerrarse en él y dejar que el resto se siga pudriendo, hace silencio, aborda el colectivo y sigue su marcha.
-La televisión nacional es una basura. Dos opciones, o te refugias en la televisión por cable a ver algo más atractivo o te integras a la teleaudiencia. Sólo los locos se negarían a verla, sólo los locos van a la habitación de al lado a abrir un libro, y sólo los locos se atreverían a exigirle a los canales de televisión que no los insulten.
-Al político de turno le queda grande el puesto. No hay problema, esperamos a las próximas elecciones o buscamos cómo beneficiarnos de su ineficacia. Véase de reojo y con asco todo intento por exigir derechos.
-El profesor acusado de plagio insiste en ser un pirata en clases. Sólo dos o tres chicas alzan la voz, no están dispuestas a estar en una universidad seria con un inefable de ese tamaño. Muy pocos las apoyan en el grito. Es preferible ser parte del poco'e gente que pasa por esta vida con un tono gris pelusa. No importa que estas subversivas tengan los promedios más altos del curso. El crimen es ser no mediocre, tu castigo: serás perseguido, señalado, castrado y señalado. Más de un mediocre pide complicidad y más silencio.
-El problema no se soluciona, se soluciona tu relación con él. Huyes y listo. callas y pasas. no lo ves y no te duele.
-La violencia doméstica es un rollo de cortinas para adentro. Yo mejor no me meto.
-Que se pudran los presos, algo habrán hecho.
-¿inmigrantes sin igualdad? ¡fuera! ¿quién les dijo que vinieran? No estamos hechos para ellos
Públicos dispersos, usuarios dispersos y ciudadanos dispersos no podrán aspirar jamás a vivir sino en pedacitos de realidad, saltando de isla en isla, pasándole por un ladito a los problemas, evitando los pozos de las injusticia que salpican hasta al de la acera. El "quemimporta" como modus vivendi. Dejando de ser parte del todo para preferir disolverse en la .
¿Qué pinta uno aquí? ¿El periodista aglutina, construye un nosotros, dice "hey, es contigo, esto te toca"? ¿Se focalizan los problemas para su solución o para echar el cuento de la catástrofe? ¿dónde termina parado el mundo? Digo, para ver quién se bajó, para ver quién se quedó abajo.





