El día que no acabaron con el tráfico
Un grupo de estudiantes estábamos de viaje en Buenos Aires hace exactamente un año, cuando a un grupo de genios del tránsito caraqueño se le ocurrió acabar con el "colón" de Plaza Venezuela. Ninguno de ellos creía que arrancando la estatua de Cristóbal Colón, ahorcándolo y haciéndole un juicio simbólico se lograría algún tipo de justicia... ni siquiera que efectivamente acabarían con el pesado tráfico de la capital. Ýo creo que ellos sólo creían en la joda nacional, y en ese chiste surrealista que significa vivir en Venezuela en el siglo XXI. A mí se me hizo imposible explicar afuera por qué ocurría eso en Venezuela: si ni siquiera lo explicamos dentro.¿pero qué ocurre con el descubrimiento de los europeos del continente que luego llamaron América? ¿Cuál es el problema?
Hace un año también, Eduardo Galeano escribió algo sobre el asunto.
Pero desde aquí pregunto: ¿es que había otra opción al descubrimiento? ¿No era obvio que alguna vez alguien saldría en un barco y llegara a otro sitio? ¿Y que al llegar se impondría?
Claro que sí hay cierto resarcimiento que aún espera, hay un grillete cultural del cual no se ha librado este continente: el de creer que es un condena ser nosotros mismos... y a este paso debemos buscarnos las respuestas desde esta patria mestiza. Pero de allí a abrigar todavía rencores y odios, a creernos un "nosotros víctima" que NO EXISTE, pues estamos conformados por todos, es absurdo.
Recuerdo las alegorías didácticas de primaria sobre el asunto, cuando se nos explicaba el mestizaje en el salón sobraban los ejemplos, desde la rubia cuyos padres y abuelos eran venezolanísimos, hasta la morenita ojos verdes cuyas raíces se perdieron en el olvido. Yo mismo soy hijo de un venezolano, que a su vez es hijo de una mezcla entre canarios tuyeros (morenos fuertes de ojos claros) y merideños (con razgos andinos y cabello lacio negado a envejecer), y de una española por cuya sangre pasa Galicia y Catalunya dejando un olor a aceite de oliva, vino y pan con tomate y salchichón... todo lo que recibo como herencia. Entonces, jamás entendía el asunto de descalificar de "musiú", de meterse con los portugueses, los chinos, los italianos, los gallegos y cualquier persona que viniera de afuera, tampoco aquel resentimiento asqueroso que aún se le tiene en este país a cualquier extranjero que trabaje fuerte, y más, cualquier alusión que pudiese tener cualquiera a la supuesta "pureza" de sus orígenes.
Ese cuento, en Venezuela, choca contra el tamiz del absurdo. No lo veo de otra forma. Por eso me río de los racistas a estas alturas del partido y de aquellos que creen que un mecanismo de reivindicación de la raza oprimida es también su imposición... como si estuviéramos para eso.
Entonces, sobre este día tan especial, recuerdo la obra de Virulo "Welcome Colón", en la que los nativos americanos se propusieron torpemente conquistar España... espero que la escuchen para que sepan qué pasó. Yo la tengo completa en mp3.
También a los genios de Les Luthiers, en una de sus mejores obras: El Adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras. La historia de un conquistador que vino a América antes que Colón, y recorre desde el Río de la Plata hasta el Caribe cada una de las tribus que habitaban estas tierras. Todo un paseo musical donde suena hasta un pajarillo llanero. Descárgenla si pueden (la duración del audio es de 21 minutos) o busquen el DVD de Les Luthiers de 1979.
Mientras tanto, aquí siguen presos los justicieros de la risa, quienes derribaron la estatua de Colón en Caracas un 12 de octubre para llevársela al presidente a un acto en el Teresa Carreño.... ni así acabaron con el tráfico.
Propongo varias líneas de análisis, desprendidas un poco de García Canclini y otras fuentes:
-¿Cuánto de nosotros y nuestras actitudes es producto de una mezcla cultural?
-¿Cuánto de esto es tradicional, cuánto académico y cuánto influencia de los medios masivos de comunicación?
-¿Cuáles son los procesos que influyen en la adquisición de identidades y nuevas prácticas?
-¿Cuánto estamos dispuestos a perder de lo propio para hacernos "globales"?
-¿Cuántos y cuáles elementos "locales" no llevamos con nosotros para enfrentarnos al mundo Globalizante?
Es decir, si de este sancocho todo nos pertenece, no importa de dónde venga, ¿cómo estamos dispuestos a trabajar para comprendernos mejor?






Rulemanes para Telémaco :: Para no seguir tumbando estatuas :: October :: 2005 — 2005-10-15 13:39:09