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Periodismo de Paz ECS-UCV

05-10-2005 20:30:26

Enfiebrado

Categoria: 05. ActualidadLuisCarlos

Este es uno de los post que escribo sólo para que no se me olvide el momento y poder reírme luego.
Pasé dos días con fiebre continua y dolor de cabeza. De ese periodo, lo más interesante fueron las noches, cuando la temperatura rondaba los 39 o 40 grados y yo deliraba de lo más lindo en mi habitación alquilada del centro de Caracas.
Era extraño.
Primero, físicamente. La fiebre hace que asquees el mundo, bastante más de lo normal. Si estás de pie te duelen hasta las pestañas (créanme), y si te acuestas como recomienda medio mundo, sientes que el calor se multiplica porque la cama, el colchón, la almohada y el universo entero te refractan mil veces lo que le brindas. Y claro, uno es un detallista del sufrimiento cuando se enferma. Sientes que no dejan de dolerte los folículos capilares, los dientes (hasta las amalgamas, que no tienen nervios), un brazo, la piel, una oreja... átomos y moléculas son una incomodidad.
Si enciendes el ventilador, pronto empiezas a tiritar, porque claro, una cosa es lo que generes dentro del cuerpo y otra lo que sienta el cuero. Entonces, si sientes ilusión de frío te arropas y pronto te ahogas con tu propio vapor. Pero si no te arropas y apagas el ventilador te caen las sietes plagas de zancudos caraqueños que aparte de avionetas son malandros que se restean en grupo. Sea delirio o vagancia, yo vi que formaban escuadrones, volaban en formación, copulaban en el aire, trazaban estrategias de tortura. Claro, si a los muy malditos les encanta la sangre caliente, con mi fiebre estarían excitadísimos. Pude combinar y permutar cual lotería estas tres cosas: Con-sin ventilador, Con-sin cobija, Con-sin medias. ¡¡Y todos los sorteos los perdí!!
Segundo, psiquicamente. Como no es suficiente ser organismos complejos, dependientes de la tierra, el agua y el sexo, también tuvimos que desarrollarnos mentalmente y tener una cosa llamada cerebro reflexivo, intelecto e imaginación. Sobre todo esto último, la capacidad de crear imágenes mediante la fuerza del capricho o un azar que no busco comprender. Una vez leí de una poeta que las fiebres le ayudaban a crear. Yo no sé si creerle, a mí me ayudó a desesperar. Entre la concepción de agonía y pasar dos noches de fiebre, me di cuenta que la agonía al menos tiene un halo de esperanza: estás vuelto mierda, pero sabes que vas a morir. En cambio el delirio febril te pone en una cuerda floja combinada con cama de clavos, es decir, algo así como una cuerda floja hecha de alambre de púas oxidado. Sabes que se te pasará, pero no sabes cuándo, y además debes aguantar la terrible pena (uno en esos momentos piensa cualquier tontería) de saber que seguirás con vida y eso incluye la posibilidad de que alguna vez te enfermes nuevamente y pases por el mismo trance. Ya entiendo a la gente que le tiene fobia a las enfermedades, o a la sabiduría popular que pide salud antes que otra cosa.
Por mi cabeza pasaron guerras marítimas, mitos de la creación de las aguas y los océanos (ya entiendo la conexión ancestral de nuestros aborígenes, sus mitos y los pases de yopo u otro alucinógeno), dinosaurios voladores, pilotos dinosáuricos, cualquier cantidad de miniaturas fantásticas de libros medievales, programas de televisión interesantes, calles limpias, discusiones y largos discursos que luego me di cuenta que pronunciaba a media voz. Alucinaciones. La mente es una juguetona hermosa: destruí y rehice mundos infinitas veces. Incluso aluciné en multimedia: visiones, audiciones, olores, gustos y tacto. La magia de la sinestesia en una noche de 40 grados (y no alcohólicos).

Por supuesto, durante el día ponía en práctica mis conocimientos de estadística. 6 de cada 3 personas que consultaba me decían que tomara cual o tal remedio = siempre hay un mirón que se mete en la conversa. 5 de cada 2 proponentes me decían que el remedio comentado por el otro no servía = por el teorema del rechazo. Por lo menos 7 me instaron a usar el remedio casero de su abuelita, que eso acaba con todo = Mi abuela usaba kerosen para eliminar los piojos, así que sé qué significa acabar con todo.
No dejé de tomar pastillas, preparar té, arroparme para sudar, bañarme para enfriar y qué sé yo.

Pero resulta que el malestar se me quitó hoy cuando estuvimos 5 horas discutiendo acaloradamente (yo más por dentro que por fuera) en el Consejo de Escuela. Allí se dijo todo lo decible, diplomático y no tanto, se confirmó mucho de lo que escribí aquí estos días. Y qué raro, meterse tan de lleno a discutir, a pasarla verde, a quejarse, a subir y bajar el tono, a tratar con el poder... ¡¡no hicieron otra cosa que quitarme el dolor de cabeza!!. No me entiendo. Desde las 10am hasta las 3 de la tarde discutiendo de verdad, qué sabroso. Y además hablando de lo que uno cree que es justo. Rescato una frase dedicada a un grupo de estudiantes valientes que no aceptaron que un profesor facilista les pusiera 20 puntos para no evaluarlos correctamente: "A estos estudiantes no se les soborna". Para mí el 20 ya se lo ganaron, pero la verdadera justicia es que el profesor cumpla su trabajo y evalúe... que trabaje y sea ético.

Así que los dejo. Ahora ando enfiebrado en otra cosa: estudiando. El viernes será la prueba de preparaduría en periodismo en la escuela y, sinceramente, el calorón me hizo perder concentración, estudio y argumentos para la defensa oral. Mañana estaré con eso. No prometo gran cosa, tan sólo que publicaré con letras altas si pierdo el asunto (la no información no oculta la derrota) y letras bajas si lo gano. Si se da el segundo escenario, pasaré todo el semestre con los chicos y chicas del último periodismo y tendré mucho material para comentar acá... y si sólo alcanzo al primer escenario, contaré con más tiempo libre para leer otras cosas e igualmente escribir aquí.
(un absurdo siempre busca excusas para gozarse sus penas)
se les quiere...

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Comentaron en PdP

  1. SUERTE EN EL CONCURSO!!!! CONFIO EN TI!!!!!

    aprendiz de maga — 05-10-2005 21:03:54

  2. Paso por aquí y dejo este pequeño post en señal ineludible, de que me reí mucho con el escrito de tu sufrimiento ya superado. El juego de la estadística sigue pareciendo un rito de fe pública, bien sea por las combinaciones químicas o las soluciones transmitidas de “generación en generación”. Probablemente, yo sólo cambiaría la definición de seres humanos por “dependientes del chocolate, el jugo de parchita y el sexo”. Y nada.. mucha suerte!

    Jamsg — 05-10-2005 21:09:02

  3. Gracias a ambas. A estas horas todo ha pasado y no puedo postear porque el sistema no me permite. Me reservo hasta entonces (más tarde o mañana) el resultado de toda esta jornada.
    Gracias nuevamente... quisiera dedicar un post completo a los mensajes de texto... pero soy un egoista!

    LuisCarlos — 07-10-2005 21:26:31


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