No pueden pasar, adentro está el Gobierno
Y bien, fuimos el sábado nuevamente al centro de menores privados de libertad, a continuar con el curso radial. Llegamos a la hora correcta, después de una fuerte lluvia que convirtió la vía de acceso en un lodazal con corriente que impedía el paso de vehículos pequeños por momentos. Esa vía de Carapita (Ciudad de Caracas), que es la misma que va al centro médico El Algodonal, está en muy malas condiciones: sigue sin asfalto en un país exportador de petróleo.Llegamos a la puerta del centro y nos espera el portero y un seguridad, además de una señora.
-¡No, no pueden pasar!. Lo sentimos pero no pueden pasar.
-Pero venimos a hacer los talleres, en éso hemos quedado todas estas semanas con la dirección de este centro.
-Pues hoy no se puede, ¡hay una visita gubernamental!.
(Claro, decir gubernamental para mucha gente encierra toda una filosofía. Como dice mi amiga tutu, es como invocar al coco: "Si no te comes la comida viene el Gobierno y te lleva"... y logras que los niños coman. "Claro, ese sí que está bien: está con el Gobierno", y listo, es una figura de autoridad en la reunión. Esto es con todos los gobiernos, así fue siempre. Un gobierno lejano, autoapartado de ciertas cosas, parado sobre un capitel. El actual intenta cambiar las cosas, o al menos su imagen, pero caen en las mismas prácticas)
Dice el otro:
-Es que hoy vino una visita sorpresa. Vino el viceministro. (no dijo de qué, no sabía, en un país con más de 24 ministerios -y contando- los viceministerios superan los 100... la lista se renueva cada semana) Y por el nuevo ministerio de Participación, fue nombrada Lina Ron para encargarse de los retenes de menores en el país.
-¿¿Lina Ron?? ¿En el ministerio y trabajando con retenes de menores? ¿Y está allí dentro?
-Sí, y no pueden pasar por eso.
-Señor, hace una hora nos llamaron del Consejo Nacional del Menor, nos dijeron que nos estaban esperando para el taller.
-Pero no pueden pasar.
-La señora XXX nos dijo hace una hora que estaba aquí.
-Pues ella no está.
(y en eso insistieron mucho, en que la señora encargada no estaba) (Como todo, cuando las cosas se politizan terminan empasteladas, se acaban los grises: todo es blanco y negro, firme y a discreción, órdenes de arriba o información no disponible)
-Entonces, ¿sólo porque ustedes nos impiden pasar, no podremos hacer el taller, retrasamos la actividad y nos quedamos sin ver a los chicos y a la encargada que nos dijo que estaba aquí?.
-Ella no está y ustedes no pueden pasar. Se está haciendo una visita gubernamental.
-Vale, ¿y podemos dejar por escrito un mensaje para la señora diciéndole que vinimos?
-No hace falta, yo se lo digo personalmente. Si no, espérense a que salgan, que será como a las 5 o 6 de la tarde y hablan con Lina Ron su caso.
-No hace falta. Venimos mañana...
(El seguridad por fin busca en el registro de la gente que ha entrado al centro)
-¡Ah, sí! La señora sí vino. Está adentro. Pero ustedes no pueden pasar.
(Entonces, ¿por qué miente este imbécil?) (Saco yo el carnet de la universidad y mi cámara fotográfica, digo, yo también puedo ser un imbécil a veces)
-Señora, no podemos entrar a hacer el taller. Pero esto es un notición (qué arrastrado), ¿será que puedo entrar como periodista?
-¡Ay, no! ¡Como periodista menos! Ya ellos vinieron con cámaras de televisión y todo. Además, ¿eso dónde sale?
-Señora, no soy globovisión. Sólo soy un universitario.
-No, no pasan.
(esa es la otra pata de la mesa, la relación entre medios de comunicación e instituciones públicas se ha fragmentado. Como fuente, simplemente están cerrados y negados a dar información. Los medios se han portado muy mal, lo sé. Pero paga todo lo relacionado a la comunicación)
(El tipo principal, que ya nos ha obstaculizado la actividad desde dentro en otras ocasiones se puso algo violento con mi amigo)
-¡¡No te cierres, pana!! ¡¡No te cierres!! No pueden pasar.
-Entonces nos vamos. No hay nada qué hacer aquí.
Eso fue a las 2 de la tarde. Esa noche nos llamó la encargada del centro del menor. Resulta que sí, estaban haciendo una actividad adentro un montón de funcionarios del Estado relacionados con estos penales. Sí, la actividad que tenían, aparte de hablar con los chicos, ¡era esperarnos a nosotros para ver cómo iba el taller de formación radial!
Y los muy incompetentes de la entrada jamás nos permitieron la entrada.
Denle un poco de poder a un hombre incapaz, tan solo un poco de poder, como ser portero, y verás como se vuelve un prepotente.
No se han dado cuenta que con su acción nos hicieron perder la tarde. A los chicos les hicieron perder una sesión de taller, es decir, una semana. A los viceministros y tal y cual, incluida Lina Ron, les hicieron perder la visita porque nosotros no llegamos nunca. Tan sólo por el preoteo, el mandoneo y la sordera de un funcionario. Seguro dirá luego que eran "órdenes de arriba", aquí siempre la responsabilidad es de otro. Ya mi amigo hizo su carta de reclamo, una más para el mar burocrático.
Y quedo con mi duda ¿Lina Ron encargada del asunto?... me reservo las dudas, nosotros sólo queremos trabajar con los chicos.





