"¿Parodiando el periodismo de investigación?"
“No, eso no sirve para nada. No sirve de nada hacer investigaciones en un país de chismosos y medio cómplices. ‘Que los fondos de tal o cual cosa fueron a parar a la cuenta del tipo tal o la barragana del tal’, eso lo sabía todo el mundo. ‘Que los hospitales no tienen presupuesto por tales numeritos maquillados’, eso no es secreto para nadie. ‘Ese contratista es primo del alcalde’, bah, está a la vista. ‘Que la periodista aquella hace muchas investigaciones y presenta datos ocultos de cuanto chanchullo hay en el poder’, Guá, si ella también es parte del chanchullo, si ella mismita traficó o protegió al fulano… ‘¿Cómo, que el tipo estaba borracho?’, si eso lo sabe todo el mundo, además, aquí todos nos echamos nuestros palitos de cuando en vez”…
Pero es por eso mismo señores, por eso mismo no deben desfallecer los profesionales de la prensa que aún quedan por allí haciendo su trabajo. Para ponerles nombres y apellidos a los responsables. Aquí la gente dejó de ser indiferente, y de una u otra forma las denuncias deben hacer mella, si no en los tribunales, en la opinión pública.
Con datos firmes, serios, bien sustentados, conseguidos con métodos fiables, que ningún bando pueda desmentirlos… adelante ustedes que los apoyamos. Y sobretodo, no dejemos que la impunidad nos arrase, que a pesar del “siglo XX Cambalache” problemático y febril, quedamos muchos que ni afanamos ni robamos, ni lloramos ni mamamos, ni tenemos cara de gil. O como dice criollamente el argentino Enrique Pinti: “Que roben y estafen, pero que luego no se vaya nadie ni a cagar. Que se queden aquí pagando su pena, pero no dejemos que se vayan… ni a cagar”, “Este pueblo jamás en la puta vida debe olvidarlo”…





