Elemento Esperanza
Que sea esta una primera reflexión, bastante localizada, sobre un material que pronto vendrá.Laura comentó en el post pasado, a propósito de los hechos de abril y el resto del conflicto, que no podíamos negar que ambos bandos "defendían lo que para cada uno de ellos significaba la patria". Y eso no se puede negar... sólo que fue el resultado de una fortísima polarización que es la que justamente quisiéramos reducir.
Ese discurso en el cual el otro no existe, condiciona las acciones de cada uno de los actores hasta lograr que "el concepto de patria" se convierta en el establecimiento de un nuevo orden social donde el otro grupo simplemente no quepa.
Hasta allí, al parecer, se espera cierto consenso... Caemos entonces a las ideologías, a "lo que yo creo y lo que yo creo que es justo", y es en ese rincón donde los debates debieron ser dados antes de tomar acciones de ese tipo.
Me parece (esto sí en primera persona) que las ideologías son absolutamente aceptables siempre que no legitimen la violencia.
En algo se debe creer, pero no es muy humano que esa creencia incluya el hecho de condicionar nuestras esperanzas a algún tipo de violencia que vulnere la humanidad de otro. Por eso se dijo al principio polarización.
Una vez condicionados ("la realización personal y la de mi grupo depende de la permanencia o no del presidente de la República", un ejemplo que aplica para ambos casos), la sola idea de aceptar el asesinato de alguien o tan sólo su exclusión, nos pone a pensar en esa misma "patria" que imaginamos.
En dos platos, quien sea capaz de disparar contra "un adversario" o crea necesario inmolarse frente a Mirafores o servir de bulto para los intereses políticos de otro, y vea en algo de esto un sentido de glorificación o realización personal, está algo disfuncional en su concepto de humanidad y comunidad.
No podemos esperar a que los primeros pasos para la reconciliación los den los políticos... esos son los últimos de la partida (Javier Darío Restrepo dixit).
Tal vez el elemento esperanza para Venezuela en este momento encuentre sus primeros pasos en eso: en que la gente supere a sus propios líderes (como ya lo han hecho en otras oportunidades los colectivos que se identifican con ambos bandos) y asuman las primeras acciones que nos lleven a una etapa de reconciliación. Se puede empezar despolarizando ciertos espacios (la música o el deporte son un ejemplo) que sirvan para vernos distinto... y construir algunos nuevos para dialogar. Pero primero los ciudadanos, que están interesados en la vida y en "ese sentido de patria"... que no se queden callados y exijan... dejen luego a los políticos.
¿Puede el periodismo ayudar de alguna manera a esto?
Quién sabe si hasta esa sea una forma de relegitimar un ejercicio profesional que está bastante golpeado... si no lo creen, lean las opiniones que han dejado por allí.





