Hoy es otro 11A, y nosotros somos los mismos
Hace una semana me mudé a Caracas, a una cuadra de Puente Llaguno. Hoy es otro 11 de abril y me tocó caminar por primera vez en mi vida la avenida Baralt y pasar debajo de ese sitio. Lo que antes me era un escenario dentro de la pantalla del televisor se volvió real, con todo su humo, su calor, sus olores y su sabor a ciudad. No sé si ya es parte de un imaginario urbano que, como la plaza Altamira, constituye un ícono de la polarización. Me interesaba pasar a propósito por allí y, quien sabe, acercarme de nuevo esta noche: quiero saber cómo cuentan la historia quienes son sólo una parte de ella. A eso iba. Han pasado 3 años y ante mí se aparecía una avenida llena de vida, en la que de pronto hay un esfuerzo colectivo por embotarse de rutinas y dejar de lado la responsabilidad de clarificar lo sucedido. Haría falta desenbrutecernos un poquito de nuestra propia costra de abril para conseguir en los hechos y no en las pasiones el mínimo común necesario para vernos a los ojos con otras ganas.
Seguro hoy hablarán de "los pistoleros" de puente Llaguno, acusados y desacusados, pisoteados y glorificados... es que no nos ponemos de acuerdo ni para interpretar. (leed con cuidado):
··El video de Venevisión jamás mostró a qué le disparaban (nunca se ha visto que alguien tire una piedra y no dirijamos los ojos hacia donde la lanzó)...
··Otro video demuestra que respondían a la Policía Metropolitana, la cual ya les había producido algunas bajas sobre el puente...
··El Nacional y El Universal los declaran "homicidas de víctima indeterminda", una figura que no existe en ninguna legislación del mundo.
··El gobierno, a través de un poder judicial con su sistema de justicia no independiente, los absuelve de ciertos cargos y los convierte en mártires de la situación.
··La opinión pública y el imaginario social se divide y se confronta por unos tipos que, a fin de cuentas, utilizaron armas en plena calle sin ánimos disuasivos, abrieron fuego concientemente y hoy están en la calle sin ser juzgados como se debe.
··Y ojo, hemos hablado unicamente de uno de los tantos sucesos que
ocurrieron ese día, tal vez el más mediatizado. ¿Cómo afrontar los demás? y la actuación de cada uno de los actores (incluidos periodistas y dueños de medios).
···Beneficiados por la impunidad hay muchísimos en este país, tal vez de allí los intereses en que no se aclaren las responsabilidades de bando y bando... igual, se excluyen a la verdad y su búsqueda en la diatriba.
Entonces ¿cómo se delitima la ruta para lograr justicia o algún paso hacia la reconciliación?Asistimos, amigos, a una discusión entre sordos y cómplices, y no sabemos a quién le estamos haciendo juego nosotros mismos.
Hoy es otro 11 de abril y seguimos siendo los mismos. Justo hoy compré el libro "Ciudadanías del Miedo", de Susana Rotker, lo traía en la mano por la avenida Baralt y bajo el puente Llaguno. Una urbe llena de caos orgánico, muy enferma, que tal vez nos ha contagiado a todos o ha sido nuestra víctima. Mientras trato de buscar otra forma de ser ciudadano, debo acostumbrarme a hacerme caraqueño... de la forma que se pueda. Y no, no compré el libro por sentirme inundado de miedo. No tengo miedo de vivir la libertad que me construyo cada día. Tenía la portada del libro mirando al sol para que respirara un poco de lo que predica. Traía el libro en la mano porque aún no entiendo esas razones que tenemos en Venezuela para seguir con el miedo a reconocer la humanidad del otro. Esos otros que no dejan de ser nosotros, por más que nos neguemos (temamos) a aceptar la diversidad y legitimemos la división o la impunidad como forma de vida.
Venía caminando por Puente Llaguno y la miel y la hiel de este artículo me relamían las sienes, y de verdad que me salía mucho más bonito antes de sentarme a escribirlo... espero que no me pase así cuando trate de hacer algo útil por el país.
¿Qué creen ustedes?
(porque cuidado, no me atrevo a preguntar "en quién" creen ustedes...)






Topochoblog — 2005-04-12 15:39:53