El código bumerang
Como el pez muere por la boca (y los que trabajamos en este mundo de la comunicación solemos tenerla algo desarrollada), el evento de Medios para la Paz realizado en Caracas no solo salpicó, sino que calmó de forma mayúscula la sed de periodismodepaz. Como si hubiese abierto la boca bajo el salto Ángel. Resulta que por invitación de último minuto de Andrés Cañizález y un afortunado desentendido (quien esto escribe), la presencia en el Seminario Internacional pudo darse... (2,3 y 4 de abril).Así, junto a poco más de 20 periodistas venezolanos y unos 15 ponentes de América Latina traídos por MPP y la Konrad Adenauer, la parte tangible de este post pudo estar presente en el evento comentado el día viernes.
Espero poder ir agregando poco a poco los materiales (muy ricos) allí recopilados y narrar de forma más formal las impresiones de cada uno de los países allí representados, así como los productos finales desprendidos de esa grata experiencia.
Es imposible despedirse sin agradecer nuevamente a estas organizaciones, a Cañizález, a todos los asistentes y por supuesto, a Javier Darío Restrepo por habernos ofrecido un par de textos llenos de belleza y calidez humana: el papel de los periodistas en la cultura del perdón y la reconciliación. Resulta poco llamarlo maestro...
(en este punto pido disculpas por la lenta actualización. Es paradójico, pero desde que me mudé a Caracas la semana pasada tengo menos acceso a internet... ya nos pondremos en orden)





