Triángulo de la violencia según Galtung
Desprendido de las teorías de Johan Galtung tomamos el triángulo de la violencia. Tres ejes sobre los que se soportan (o desde donde se explica) las situaciones sociales que pasamos. La idea es esquematizar y separar la violencia en tres formas, para así comprender sus relaciones y por lo tanto sus ciclos en panoramas conflictivos.Las teorías de análisis de conflicto asumen que "la paz" no es únicamente un cese del fuego armado, de la violencia física que busca dañar intencionalmente al otro, sino que la paz es un estado de resolución de los distintos conflictos que se libran también por debajo de esa violencia física. Nos referimos a la violencia estructural y la violencia cultural.
Así, imaginemos un iceberg, en el que su cúspide corresponde al vértice de la violencia física. Es su lado visible, sobre el agua, e indica que debajo hay una gran masa de hielo que la sostiene. Por ello debemos asumir que todo daño visible se debe a ciertas formas mucho más complejas de violencia previa simbólica, es decir, se hace más complejo analizar los "por qué" de cada situación.
Hablemos menos en el aire y vamos a tocarlo directamente.
La violencia estructural consiste en las deficiencias que tenga algún sistema social, económico, ideológico u organizacional (entre otros) para satisfacer las necesidades básicas de alguien o algún colectivo. Parte de los fallos del sistema y aquí nos encontramos con problemas harto conocidos pero poco comprendidos como:
La pobreza,
La explotación
El racismo por parte de instituciones (incluidas las formas de discriminación de género)
La inequidad material excesiva (mucho poder económico en pocas manos)
El Colonialismo
Todas las formas de corrupción...
La violencia cultural se refiere a las formas en que hemos legitimado o damos legitimidad a esas formas de injusticia, es decir, que veamos normal las tasas de homicidios, que sea natural hacer una cola de 10 horas para sacarse la cédula y nos parezca ley el hecho de pagar para comprar la licencia de conducir. Otras formas de justificación o glorificación de la violencia la representan:
Discurso violento (la forma en que construimos nuestros discursos puede aumentar la polarización y la segregación del otro)
Xenofobia
Patriarcado
Complejo de persecución (por parte de comunidades)
Leyendas e historias de héroes guerreros (que glorifican la violencia)
Justificaciones religiosas que incitan a la guerra
Crear síndromes de dualidad, maniqueismo (sólo dos posiciones: buenos y malos)
Síndromes de Armaggedon (creer que la solución es una confrontación final que acabe con definitivamente con el otro: guerra civil, invasión, cruzada)
Crear mitos de ser los elegidos.
Así, entre algunas otras formas, la violencia puede partir de cualquiera de los vértices y fortalecerse en otros. Es decir, una agresión física justifica un ataque simbólico que desencadena una crisis estructural que, obviamente, termina en nuevos ataques físicos.... ad infinitum.
Suena complejo, pero la idea es que el periodista pueda trascender el sólo hecho violento físico, y que indague en las causas que lo originaron, buscando la mayor cantidad de fuentes y datos para contextualizar los orígenes de la confrontación. Su interés será buscar la verdad, no hacerle juego a los intereses de los bandos enfrentados ni colaborar a la legitimación cultural de la violencia o pintar panoramas que la desencadenen.
Esperamos sus comentarios, trabajaremos sobre esta teoría para aproximarnos luego a lo que sucede en nuestro país.
¿alguna sugerencia?
·Del taller "periodismo de análisis de conflicto" de Los Del Medio






Periodismo de Paz ECS-UCV — 2005-03-14 15:02:45